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jueves, 26 de enero de 2017
Y mientras nosotros... a "omitir"
Como nos gusta crear la realidad. Adornarla a nuestro antojo. Poner aquí, quitar allá y seducir al telespectador que solo quiere ver y oír lo que le conviene. Y mientras nosotros, que nos debemos al lobby de la información, venga a manipular. Sí, a cambiar las cosas interesadamente para conseguir un fin "x". Llámalo audiencia, llámalo rédito profesional... o como diría Fermín Trujillo, "llámalo Dios o llámalo energía". O como dicen algunos colegas, llámalo omisión. Pero a mí ni con esas se me pasa la amargura.
Por que omitir es callar, no contar, no decir, mirar para otro lado, aunque lo sabes. Y entonces, ¿eso no es mentir? Pues claro que lo es, pero muchos prefieren escudarse en la "omisión" para sentirse menos peor, menos mal, más profesional.
Hoy Mariano Rajoy en una entrevista ha preferido clamar al cielo para que llueva en vez de meter mano al atraco de las eléctricas y bajar la tarifa que hace que ahora una servidora esté escribiendo a la luz de las velas. Era el titular del día. Ese, y que él de la Gürtel poco sabe. Tanto o nada como para sorprenderse después de que el periodista le haya dicho que el PP pidió la nulidad del caso. Pero para sorpresa la mía cuando en más de un boletín ni se ha sacado el tema. Nada.
Y ahí es cuando te amargas, pero también te das cuenta de que todo está en manos de la gente. De la vecina del quinto, de tu amiga la que no vota... hasta del señor que se coge todos los periódicos los domingos en el bar mientras se toma un café. Ser críticos y saber diferenciar entre lo que pasó y lo que no pasó solo depende de ellos. Y mientras, nosotros... a "omitir".
jueves, 25 de julio de 2013
Deontología vs. Información: una fina línea muy fácil de sobrepasar
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| Imagen: burbujasmagazine,com |
Muchas veces me viene a la cabeza un momento de la serie Anatomía de Grey en el que una de las cirujanas experimenta un subidón de adrenalina tremendo cada vez que tiene un caso de esos más que grave que llega a las urgencias sin previo aviso. Pues lo mismo nos ocurre a los periodistas cuando tenemos algo "gordo" entre las manos. La sed de información, de saber, de aglutinar datos y darles forma lo más rápido posible es algo natural, e incluso, bueno para la profesión. Esa ilusión, esa ganas, esa vocación. Pero el problema viene cuando la "fiebre del periodista", que digo yo, sobrepasa la fina línea de la ética y la deontología profesional. Y eso, de verdad, no es tan difícil.
Entrar en el bucle de los datos disparados, las suposiciones, el "se ha dicho", puede hacer mucho daño a las personas que se ven inmersas en una catástrofe como el accidente de tren de Santiago. Por eso, la FAPE ha hecho un llamamiento apelando a la seriedad de los medios de comunicación que, en algunos casos, desde ayer han publicado en sus portadas o emitido en sus informativos imágenes de cadáveres sin tapar, o incluso han presionado a las familias de los fallecidos para conseguir los primeros el dato más siniestro.
"La presidenta de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE), Elsa González, aseguró este jueves, ante la crudeza de algunas imágenes difundidas por medios de comunicación relacionadas con el accidente ferroviario ocurrido en Galicia, que el periodista debe añadir siempre un plus de responsabilidad a la información que transmite y no vulnerar en ningún caso la ética. En declaraciones a Servimedia, González señaló que algunas imágenes relacionadas con el siniestro en las que aparecen los cadáveres de algunas de las víctimas vulneran claramente la deontología periodística y, de hecho, la FAPE está recibiendo numerosas quejas por ello.
La presidenta de esta organización destacó la necesidad de que se actúe siempre bajo los principios de ética periodística y respeto absoluto a las víctimas del accidente y subrayó que el periodista no debe limitarse a informar de lo ocurrido, sino que ha de añadir siempre a su trabajo un plus de responsabilidad que le impida vulnerar la deontología profesional. "Nuestra primera obligación es no dañar y después ayudar", recalcó.
Por tanto, insistió en hacer un llamamiento a la vigilancia de editores y periodistas en este asunto y mostró su pesar por la muerte en el siniestro ferroviario del periodista Enrique Beotas." (Fuente: Diario Siglo XXI)
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